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Películas buenas para ver

Domingo 5 de octubre, conseguimos coger el tren después de las 16.36 después de que Lume llegase tarde para el de las 16.06 y nos empanáramos y se nos escapase en las narices el de las 16.10. Pero bueno, no pasa nada, estoy de vacaciones, no tengo prisa. Charlita, llegada a Sitges, intentamos comprar otra entrada para Sexykiller, pero se habían agotado, y quedamos con Oscar de Tannhauser, tipo majo, simpático, de sentido del humor cafre, de ese que a mí me mola. Nos encontramos con la novia de Fran y una amiga suya, vienen Javi y Dunia, todos en una terracita de un bar llamado Glamour, que de glamour tenía bien poco, ya que el lavabo olía que apestaba y no tenían casi de nada (Publicidad engañosa en la ventana del bar, que decían que tenían granizados, batidos y horchatas, y no tenían nada de eso).
Y a ver la primera peli del día: Sexykiller.

Sexykiller

Bárbara es una asesina en serie en un campus universitario tremendamente pijo, sigue las tendencias de la moda y se carga a cualquiera que le parezca que le ha hecho un feo o que, simplemente, no le guste su cara porque, como ella misma dice, ¿se necesita algún motivo para matar a alguien? Comedia descarada, ácida, con guiños a películas que casi todos retenemos en nuestra retina y bromas que cualquier persona medianamente friki es capaz de entender. Vamos, que la peli es un cachondeo hecho por y para frikis. Presentaron la película el director, el guionista y la actriz protagonista, Macarena Gómez, un encanto de mujer que interpreta su papel de asesina magistralmente.

Tiempo de quedarme por Sitges dando una vuelta, comer unas porciones de pizza, hablar con mi mejor amigo por teléfono… etc etc, ya que la persona con la que iba decidió, a última hora, quedarse a ver una peli que a mi no me apetecía ver con otro amigo que estaba currando en el festival. Es de esas ocasiones en las que piensas que mejor haber ido sola al festival porque estas cosas no ocurren cuando una va en solitario, sabes lo que te espera. Lo malo de las personas es que a veces no reaccionan como esperabas, y aunque luego intenten arreglarlo… no es lo mismo, algo ha cambiado. Y eso fue lo que sucedió, que decidí que a partir de ahora me voy a pensar muy mucho con quien voy a este tipo de eventos, prefiero ir sola que llevarme chascos.

Y a la maratón se ha dicho! Este año me parece que voy a ir a pocas maratones, pero bueno, por lo menos esta no me la quería perder.

Los sábados por la tarde durante el festival, en el Melià Sitges acostumbran a poner las pelis que serán un bombazo o que consideran que serán un bombazo…
En este caso, íbamos a presenciar Soy un pelele, la nueva propuesta cinematográfica de Hernán Migoya, director español que, como pudimos comprobar, es cafre como él solo.
Pero antes de empezar la proyección, presentaron el proyecto “Teaserland”, que consiste en realizar un tráiler de una película falsa (llamado teaser), colgarlo y ale, a ver si te toca el premio de 30.000 eurazos que te dan para que hagas un corto. La web para las bases y demás: www.teaserland.com. Nos pusieron los teasers de los directores invitados (Jaume Balagueró, José Corbacho y Juan Cruz, Isabel Coixet, J.A. Bayona,…) y la verdad es que muchos de ellos, sobre todo los mencionados, son geniales.
A lo que íbamos, la peli:

Soy un pelele

Un director de cine de repente se queda amnésico, no recuerda quien es ni como se llama… nada. Se reúne con su productor después de que este le llame, y le dice que tiene que escribir un guion en tres días con la guionista con la que acostumbraba a trabajar hasta que la puso verde. Comedia hilarante, bizarra, sucia, cerda, pero comedia al fin y al cabo, repleta de escenas guarnirías y asquerosas. Pero divertida dentro de lo bizarro del argumento y la trama.

Bueno, aquí va mi primera crónica de lo visto, oído y sufrido en Sitges 2008, que está siendo bastante interesante:

Viernes 3 de octubre:


Levantarme a las 9 de la mañana, coger el bus que me lleva al centro de las 9,30, pillar un bus que me lleve a Sants y luego otro que me lleve a Sitges para llegar allí a las 11.10… sí, es duro, pero sarna con gusto, no pica! La cuestión es que una está acostumbrada a los viajes largos y ya le da igual.
Sitges para mí es mi odisea cinematográfica, es mis vacaciones de la vida real, no voy a Sitges el resto del año (creo que solo he ido una vez fuera de temporada cinéfila) porque si no perdería todo el sentido, toda la magia y todo lo que significa para mí, aparte de ser ese bonito y antiguo pueblo pesquero convertido en ciudad de turismo guiri y gay. Pero por unos días es invadido por cafres del cine sangriento, duro y salvaje como yo 

Películas famosas

Total, que en el Auditorio proyectaban una nueva versión de Terminator 2: The Judgement Day, anunciada como “Director’s Cut”, lo que suele ser un par de escenas añadidas, algún retoque… nada, cuatro chorradas, pero me apetecía verla en pantalla grande. Pero que gran sorpresa: el metraje ha sido alargado hasta lo imposible (152 minutos de peli, ahí es nada), se han añadido un montón de escenas inéditas que ayudan a entender mejor la película y que considero que nunca deberían haberse obviado, y hay algún cambio de guion que hace que la película sea mucho más divertida. Salí de la sala encantadísima con la nueva versión de James Cameron, que si sale a la venta cae fijo.

Terminator 2: The Judgement Day


Sal de la sala para volver a entrar.

2001: A Space Odyssey me ha hecho descubrir que la ciencia ficción de finales de los 60 no es lo mío de ninguna de las maneras. Si Blade Runner, supuesta obra maestra (ojo, que técnicamente lo es, para el año en que está rodada, es de lo mejorcito en efectos especiales, aunque yo no pille ni por asomo el mensaje y la he visto 2 veces el año pasado) ya me costó verla, esta se me hizo imposible: Silencios larguísimos, respiraciones pesadas (que me pone de los nervios eso!!!!!), un argumento raro de narices, música clásica a todo trapo, pitidos inaguantables… a la segunda vez que el astronauta se mete en la cápsula y empieza a respirar fuerte, me dio un atacazo de nervios y me largué de la sala. Un tostón.

2001: A Space Odyssey


Paseito por Sitges, bocata, comprar alguna cosilla por ahí… lo típico, haciendo tiempo a que empezara la última peli del día.